Valdés es un extenso concejo del occidente de Asturias cuya capital es Luarca, una de las villas marineras más conocidas de la costa asturiana. Su territorio se extiende desde el litoral del Cantábrico hacia valles y montañas interiores, formando un paisaje de gran diversidad. Acantilados, playas, bosques, prados y pequeños pueblos rurales caracterizan un municipio especialmente atractivo para el turismo de naturaleza. La tradición pesquera y marinera sigue muy presente en Luarca y en otros núcleos costeros del concejo.
Valdés: Lugares históricos e información
Información sobre Valdés
- Latitud:
- 43.544059
- Longitud:
- -6.536025
- Coordenadas GPS:
- 43°33' N, 06°32' W
Luarca, playas y naturaleza del occidente asturiano
Luarca destaca por su puerto, sus casas blancas, sus barrios históricos y el cementerio situado sobre una colina con vistas al Cantábrico. La villa también conserva la iglesia de Santa Eulalia y diferentes edificios vinculados a su tradición marinera. El litoral de Valdés está salpicado de playas y acantilados, entre ellos la playa de Cueva y otros espacios de gran belleza natural. El concejo ofrece numerosas rutas de senderismo por la costa y por los valles interiores, mientras que el cercano Cabo Busto constituye uno de los paisajes costeros más destacados de la zona. Valdés es además un buen punto de partida para recorrer otros lugares del occidente asturiano, como Cudillero, Navia y Tapia de Casariego.
Pescados, mariscos y cocina asturiana
La gastronomía de Valdés está muy ligada al Cantábrico, con pescados, mariscos y productos de temporada como protagonistas. En Luarca y otros pueblos del concejo se pueden probar platos de pescado fresco, mariscos, carnes y recetas tradicionales asturianas. La sidra y los quesos regionales completan una oferta gastronómica muy vinculada a la identidad de Asturias. El verano es especialmente atractivo para disfrutar de las playas y del ambiente marinero, mientras que la primavera y el otoño son ideales para recorrer los senderos costeros y los paisajes rurales. El clima atlántico permite disfrutar del entorno durante todo el año, aunque es conveniente contar con la posibilidad de lluvia.